¿Qué es la pedagogía Waldorf?

La pedagogía Waldorf está basada en la antroposofía expuesta por Rudolf Steiner, quien funda la primera escuela Waldorf (2) en 1919, en la ciudad Stuttgart en respuesta a la necesidad de una transformación social a través de la educación.

La antroposofía se autodefine, como una incitación a recorrer el camino de investigación en los diferentes ámbitos de la vida. En la pedagogía, la indagación se centra en el progresivo desarrollo del ser humano hasta alcanzar la autodeterminación libre.

Esta propuesta fue tan innovadora que pronto comenzaron a surgir escuelas Waldorf en Alemania y luego el movimiento pedagógico se extendió por Europa y el mundo. Hoy en día es el movimiento educativo de mayor crecimiento, tanto es así que la UNESCO lo apoya y lo promueve, destacándolo como la educación que en el niño se logra sin descuidar los aspectos relacionados con su salud física y emocional.

Hay más de 3000 escuelas en todo el mundo. La primera escuela Waldorf llegó a la Argentina hace ya más de 70 años. Es el colegio Rudolf Steiner de Florida (Norte del Gran Buenos Aires). Hoy en día, en Argentina hay más de una docena de colegios en funcionamiento y otros tantos impulsos en formación.

 

 LA PEDAGOGÍA WALDORF, la educación centrada en el ser

Esta Pedagogía se basa en la concepción del niño como ser humano dotado de cuerpo, alma y espíritu en armoniosa unidad, y de los factores que propician el despliegue y realización de las potencialidades del ser humano. Responde a las necesidades del niño en crecimiento y respeta su individualidad. Los maestros Waldorf se dedican a despertar la motivación interior y el entusiasmo por aprender.

De este modo se incorporan al mundo, jóvenes que han “aprendido a aprender”, con suficiente creatividad y flexibilidad como para ir más allá del conocimiento convencional, personas con un interés cálido y abierto hacia todo lo que las rodea, que confían en sí mismas, internamente libres, solidarias y valiosas. La enseñanza se ve transformada en un impulso vivo que trasciende el aula de clase acompañando al niño durante todos los años de su vida.

La imagen del hombre que sustenta la pedagogía waldorf se sostiene en que el ser humano transita diferentes etapas (septenios) en la cual se va desarrollando y pasando por diferentes estadios madurativos. La educación debe acompañar este desarrollo sin perturbarlo para que sea coherente y efectiva y el resultado pueda ser un ser humano íntegro y sano que siga auto educándose toda la vida.

Así, cuando una persona alcanza lo más profundo de su ser, cuando se aleja de los pensamientos que le asaltan desde el exterior y en vez de eso se concentra en los pensamientos que pertenecen a la eternidad, está avivando la llama dentro de sí que le iluminará los mundos del alma” Rudolf Steiner